No estoy en el humor para escribir esta entrada, pero veamos que sale... De hecho, es como la parte II de Mi desafortunada vida amorosa.
Como he dicho anteriormente, siempre me habían dicho fea desde pequeña, y pues, el espejo me lo confirmaba. Los días que pensaba que estaba "decente" eran los días que pasaba en casa y solo pensaba en lo mucho que me gustaría que mis compañeros de clase me vieran de ese modo para que me dejaran de insultar por mi apariencia. Resulta que ahora solo me suelto el cabello y mágicamente soy bonita.
La cosa es que tampoco tenía muchos amigos, a parte de las chicas con las que me juntaba en la escuela, que está de más decir que de amigas no teníamos mucho porque todas eramos hipócritas con las otras. Los hijos de los amigos de mis padres no eran de mi edad, y, ahora que me doy cuenta, se podría decir que mi única mejor amiga era mi prima mayor.
El punto es que no conocía a más nadie a parte de mis compañeros de clases, y estos nunca se dieron la oportunidad de conocerme, como cualquier niño de primaria que no piensa en esas cosas.
En 4º grado empezó todo. Me empezó a gustar un compañero y veía que el resto de mis amigas hablaban de chicos y sobre que tenían "novio" y que les gustaba alguien, mientras que yo no me atrevía a decirle a alguien quién me gustaba. Al final lo hice, y esa chica hizo que mi compañero supiera y fue muy vergonzoso porque le dijo a su amigo que yo gustaba de él y luego el amigo se burlaba de mí. Este fue el mismo chico que se hizo novio de mi amiga, y blah blah blah.
No me gustó nadie más hasta 2º año de bachillerato y a él también le gustaba una de mis amigas, qué sorpresa. Básicamente aquí fue cuando me empecé a dar cuenta de lo sola que me sentía.
Esa misma amiga dejó nuestro grupo por chicas que le dijeran cómo hablar con otros chicos y ese fue un golpe duro porque nunca pensé que mi amiga más loca empezaría a importarle lo que los demás pensaran de ella, solo por un chico.
En 3º todo se puso peor, encontré a mi actual mejor amiga y, pues, con otras dos amigas más éramos el grupo depresivo. Sin que nadie lo supiera, por supuesto, para el resto solo eramos un grupo de nerds. Empecé a pensar por qué todo el mundo había tenido una experiencia en el amor y yo no, por qué nadie, excepto mis amigas, se daba la oportunidad de conocerme, qué estaba haciendo mal para que siempre fuera la "amiga", aunque realmente para ellos solo fui y seguiré siendo una compañera de clase de la que no se acuerdan. Ni siquiera nos incluyeron cuando pusieron el nombre de todo 3º "A" en una tabla arrancada de un pupitre, lol. Lo que más me dolió fue que había estado con la mayoría de ellos desde que tengo 5 años y ninguno se acordó de la chica a la que siempre buscan cuando necesitan sacar buena nota, pero eso es típico, ¿no?
Pensaba en mis amigas como ya habían tenido novio, su primer beso, como mi otra mejor amiga le gustaba a todo el mundo, y eso me lastimaba. Yo solo quería tener a alguien.
Yo solo quiero tener a alguien, realmente.
Ya no quiero ser la chica a la que nadie quiere más que como a una amiga. Quiero ser una dualidad, un ítem. Simplemente ser correspondida al menos una sola vez. Saber que tengo a alguien ahí.
Por eso es que esta entrada se llama Dualidad Solitaria, porque es lo que quiero ser y lo que soy. Y, realmente, las cosas que me están pasando ahorita me tienen más confundida de lo normal y no tengo ni la más mínima idea de qué va a pasar. O lo logro o me quedo exactamente igual.
Realmente no reflejé todo lo que quería decir en este post, pero ya subiré algo más cuando esté en el humor correcto.
Como he dicho anteriormente, siempre me habían dicho fea desde pequeña, y pues, el espejo me lo confirmaba. Los días que pensaba que estaba "decente" eran los días que pasaba en casa y solo pensaba en lo mucho que me gustaría que mis compañeros de clase me vieran de ese modo para que me dejaran de insultar por mi apariencia. Resulta que ahora solo me suelto el cabello y mágicamente soy bonita.
La cosa es que tampoco tenía muchos amigos, a parte de las chicas con las que me juntaba en la escuela, que está de más decir que de amigas no teníamos mucho porque todas eramos hipócritas con las otras. Los hijos de los amigos de mis padres no eran de mi edad, y, ahora que me doy cuenta, se podría decir que mi única mejor amiga era mi prima mayor.
El punto es que no conocía a más nadie a parte de mis compañeros de clases, y estos nunca se dieron la oportunidad de conocerme, como cualquier niño de primaria que no piensa en esas cosas.
En 4º grado empezó todo. Me empezó a gustar un compañero y veía que el resto de mis amigas hablaban de chicos y sobre que tenían "novio" y que les gustaba alguien, mientras que yo no me atrevía a decirle a alguien quién me gustaba. Al final lo hice, y esa chica hizo que mi compañero supiera y fue muy vergonzoso porque le dijo a su amigo que yo gustaba de él y luego el amigo se burlaba de mí. Este fue el mismo chico que se hizo novio de mi amiga, y blah blah blah.
No me gustó nadie más hasta 2º año de bachillerato y a él también le gustaba una de mis amigas, qué sorpresa. Básicamente aquí fue cuando me empecé a dar cuenta de lo sola que me sentía.
Esa misma amiga dejó nuestro grupo por chicas que le dijeran cómo hablar con otros chicos y ese fue un golpe duro porque nunca pensé que mi amiga más loca empezaría a importarle lo que los demás pensaran de ella, solo por un chico.
En 3º todo se puso peor, encontré a mi actual mejor amiga y, pues, con otras dos amigas más éramos el grupo depresivo. Sin que nadie lo supiera, por supuesto, para el resto solo eramos un grupo de nerds. Empecé a pensar por qué todo el mundo había tenido una experiencia en el amor y yo no, por qué nadie, excepto mis amigas, se daba la oportunidad de conocerme, qué estaba haciendo mal para que siempre fuera la "amiga", aunque realmente para ellos solo fui y seguiré siendo una compañera de clase de la que no se acuerdan. Ni siquiera nos incluyeron cuando pusieron el nombre de todo 3º "A" en una tabla arrancada de un pupitre, lol. Lo que más me dolió fue que había estado con la mayoría de ellos desde que tengo 5 años y ninguno se acordó de la chica a la que siempre buscan cuando necesitan sacar buena nota, pero eso es típico, ¿no?
Pensaba en mis amigas como ya habían tenido novio, su primer beso, como mi otra mejor amiga le gustaba a todo el mundo, y eso me lastimaba. Yo solo quería tener a alguien.
Yo solo quiero tener a alguien, realmente.
Ya no quiero ser la chica a la que nadie quiere más que como a una amiga. Quiero ser una dualidad, un ítem. Simplemente ser correspondida al menos una sola vez. Saber que tengo a alguien ahí.
Por eso es que esta entrada se llama Dualidad Solitaria, porque es lo que quiero ser y lo que soy. Y, realmente, las cosas que me están pasando ahorita me tienen más confundida de lo normal y no tengo ni la más mínima idea de qué va a pasar. O lo logro o me quedo exactamente igual.
Realmente no reflejé todo lo que quería decir en este post, pero ya subiré algo más cuando esté en el humor correcto.
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