Hay amigos que conseguimos que a veces creemos que vamos a tener durante toda nuestra vida, y algunas veces pasa. Pero cuando no tienes ni dos décadas de vida es muy fácil decir "amigas por siempre" y olvidarse a los dos meses. Me gustaría pensar que mis amistades no son así, por lo menos las de ahora, pero siempre hay que recordar que TODOS cambiamos con el transcurso del tiempo.
Algunas personas encuentran nuevas aficiones, algunos nuevas religiones, nuevos gustos, nuevos caminos, nuevas formas de ver la vida, y luego están los que no cambian, pero la cosa está en que todos creemos que los que cambian son los demás.
Hay promesas que simplemente hay que cumplirlas, y ni siquiera por obligación, sino por gusto. ¿Qué otra cosa me gustaría más a mí que tener los mismos amigos de siempre de por vida? Pero hay cosas que pasan la prueba del tiempo, aunque a veces no pareciera. Es simplemente hablar con una persona de nuevo después de más de tres meses sin hablar y continuar justo como si nos hubiésemos visto ayer, y eso es lo bonito de las amistades que tengo ahora.
Hablando de ahora es que me doy cuenta de lo ingenua que era tan solo tres años atrás. Todos pasamos por aquellos "amigos" hipócritas que crees que nunca te van a defraudar y son los primeros en clavarte el cuchillo en la espalda, pero eso es lo que nos hace aprender y valorar más a las personas cercanas que tenemos en el presente.
He encontrados dos hermanas que nunca tuve, y aunque siento como si una se hubiese ido más al exterior que al interior del país, sé que puedo contar con ella. Les di mi confianza a personas que nunca pensaba conocer en menos de un año y por ahora no me arrepiento de nada. Es cuando te das cuenta que tiempo no es calidad, que más vale un verdadero amigo de un día que un conocido de 10 años, que tú decides quién te influencia y cómo y con quién te rodeas. Pasando por mala compañía es cuando aprendes a estar mejor solo.
Algunas personas encuentran nuevas aficiones, algunos nuevas religiones, nuevos gustos, nuevos caminos, nuevas formas de ver la vida, y luego están los que no cambian, pero la cosa está en que todos creemos que los que cambian son los demás.
Hay promesas que simplemente hay que cumplirlas, y ni siquiera por obligación, sino por gusto. ¿Qué otra cosa me gustaría más a mí que tener los mismos amigos de siempre de por vida? Pero hay cosas que pasan la prueba del tiempo, aunque a veces no pareciera. Es simplemente hablar con una persona de nuevo después de más de tres meses sin hablar y continuar justo como si nos hubiésemos visto ayer, y eso es lo bonito de las amistades que tengo ahora.
Hablando de ahora es que me doy cuenta de lo ingenua que era tan solo tres años atrás. Todos pasamos por aquellos "amigos" hipócritas que crees que nunca te van a defraudar y son los primeros en clavarte el cuchillo en la espalda, pero eso es lo que nos hace aprender y valorar más a las personas cercanas que tenemos en el presente.
He encontrados dos hermanas que nunca tuve, y aunque siento como si una se hubiese ido más al exterior que al interior del país, sé que puedo contar con ella. Les di mi confianza a personas que nunca pensaba conocer en menos de un año y por ahora no me arrepiento de nada. Es cuando te das cuenta que tiempo no es calidad, que más vale un verdadero amigo de un día que un conocido de 10 años, que tú decides quién te influencia y cómo y con quién te rodeas. Pasando por mala compañía es cuando aprendes a estar mejor solo.

No hay comentarios:
Publicar un comentario